P.R.A.X.I.S. Investigación y Veeduría
Reportaje Periodístico31 de Mayo de 2026

Del Asfalto a la Burocracia: La Odisea de Institucionalizar el Skate en Medellín

Del Asfalto a la Burocracia: La Odisea de Institucionalizar el Skate en Medellín

Juan Camilo Valderrama Quiroz

Facultad de Ciencias Sociales y Educación, Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia.
Taller de Géneros Periodísticos Escritos
Fernando Cifuentes
Mayo de 2026

Calle 39D en San Javier, Comuna 13 de Medellín, a plena luz del día, es una vitrina. Entre la Biblioteca Pública Comfenalco, La Institución Educativa La Independencia y la UVA Huellas de Vida, el flujo de personas es constante. Turistas extranjeros caminan buscando las cicatrices de un conflicto que no vivieron, consumiendo la “marca ciudad” que la administración local ha empaquetado y vendido con éxito.

Pero cuando el sol cae y las luces amarillas de la calle toman el control, la vitrina se rompe. La Casa de Justicia cierra sus puertas, la entrada del colegio queda en penumbra bajo la mirada aislada de un vigilante privado, y la ausencia policial se hace evidente. En esas coordenadas exactas (6.2534, -75.6234), las bancas de madera dejan de ser mobiliario urbano para convertirse en espacios de consumo de alcohol y drogas. En esta geografía de contrastes donde el cemento exige su cuota diaria y donde un grupo de jóvenes intenta sostenerse sobre ruedas de poliuretano, empujando la creación del Urban Skate Club (juanquiroz.site/urban-skate).

Institucionalizar el skateboarding en este territorio no es solo un trámite deportivo; es chocar contra el muro de la negligencia estatal y el monopolio de las dinámicas de calle.

El cemento abandonado y la inercia oficial

Históricamente, patinar en Medellín ha sido un acto de resistencia. Como ya lo había documentado en mi crónica previa, las pistas oficiales construidas por la Alcaldía mutan en las noches: dejan de ser escenarios deportivos para convertirse en zonas de tolerancia controladas por estructuras de barrio. Según informes del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC) y el análisis de Medellín Cómo Vamos, el control territorial de los Grupos Delincuenciales Organizados (GDO) se mantiene firme a través de rentas ilegales y microtráfico. El Estado pinta las rampas, pero en la calle, otros administran quién se sienta en ellas.

En San Javier, la situación del skate roza el abandono absoluto.

“Es muy bacano que se trabaje por este deporte en la comuna, ya que nunca se ha volteado la mirada hacia esto específicamente”, afirma un patinador veterano de la zona. Su diagnóstico del territorio crudo es directo: “En la comuna se dedicaron solo a meterle plata al turismo y a lo que le llame la atención al extranjero. Beneficios reales que impacten a quienes deberían, no hay. Esto por acá es un monopolio entre los muchachos del barrio y los funcionarios públicos”.

Las respuestas institucionales confirman esta orfandad. Al indagar sobre el apoyo real al skateboarding en la comuna, un funcionario del INDER (Instituto de Deportes y Recreación de Medellín) reconoce la parálisis: “Mi hermano, pues la verdad aquí en la comuna es muy poco lo que se ha hablado del tema de skate. Lo que se hizo ya hace algunos años atrás fue un mini skatepark en San Javier por temas de inclusión, debido a que el skate estaba en tendencia. Pero recientemente en la comuna no hay nadie que esté promoviendo o liderando algún movimiento, lo más cerca es en Santa Lucía”.

Aunque en sus boletines oficiales de prensa el INDER anuncia que “la Alcaldía de Medellín intervino 11 escenarios de skate para fortalecer la práctica deportiva urbana”, la realidad en San Javier es que el mal llamado “mini skatepark” cercano a la estación del metro es, en la práctica, inoperante. Es un espacio inseguro, mal diseñado y alejado de los barrios donde habitan los jóvenes, obligándolos a patinar en aceras, canchas y calles expuestas al tráfico y a las plazas de vicio.

El silencio directivo y la urgencia juvenil

El skateboarding es hoy un deporte olímpico. Sin embargo, en la formalidad de la dirigencia antioqueña, el asfalto de los barrios periféricos parece no existir. Durante esta investigación, fue imposible establecer contacto directo o conseguir una declaración del Asesor Legal de la Liga Antioqueña de Patinaje. La única vía disponible es el directorio y los reglamentos colgados en su sitio web institucional (lipatinantioquia.com.co), un portal que establece normativas pero que no ofrece respuestas tangibles a la falta de infraestructura segura en comunas de alta complejidad.

Frente a la inacción del Congreso y las administraciones para regular espacios seguros, el impacto directo recae sobre los adolescentes. Para un joven patinador del sector, que hará parte del Urban Skate Club, contar con un espacio y una organización legítima en su propio barrio cambió por completo su rutina de supervivencia.

“Mero parche”, dice el joven frente a la posibilidad del proyecto. “Porque así no me tocaría ese pique hasta Santa Lucía o hasta el C4ta. Es poquito el tiempo que lo dejan salir a uno y se le va en el camino. Y si el parche está lleno, toca coger para otro lado para poder patinar y no perder la salida”.

Esa “salida” es muchas veces la única barrera entre un menor de edad y el reclutamiento por parte de combos que operan a escasos metros de la Casa de Justicia.

La viabilidad técnica frente a la barrera burocrática

Frente al lote de la Calle 39D existe un potencial estructural innegable. Un experto urbanista y analista del espacio público en Medellín confirma que la intervención física del territorio no es un capricho, sino una necesidad táctica.

“Actualmente no le puedo dar información muy amplia debido a ciertos procedimientos que se están llevando a cabo”, advierte el experto bajo reserva, “pero le podría decir que la posibilidad de la construcción de un skatepark así como usted lo plantea se adapta a la normativa. Eso ayudaría a que este sector cambie ese panorama, esa forma de verse y esa sensación de bajo mundo cuando llega la noche”.

Esa “sensación de bajo mundo” es el monopolio de la oscuridad que hemos tolerado por décadas. Por ello, la constitución legal del Urban Skate Club no recae en manos externas. Como residente histórico del barrio e investigador de esta problemática, asumí el rol de gestor directo. Me tienen de un lugar a otro, radicando actas, cumpliendo estatutos y sometiéndome a la rigidez de un sistema diseñado para desgastar al ciudadano común.

He vivido la gran mayoría de los cambios superficiales de este barrio y me niego a que las nuevas generaciones repitan esa historia. El objetivo de institucionalizar el club no es simplemente conseguir unas rampas; es arrebatarle el territorio a las rentas ilegales. Es brindar acompañamiento, disciplina y un proyecto de vida a los jóvenes, exigiéndole al Estado que, si el turismo se llevó el día, el deporte organizado y legal tiene el derecho y el deber de recuperar la noche.

Fuentes y referencias documentales

  • Testimoniales: Patinador veterano de San Javier; Funcionario del INDER Medellín; Urbanista/Experto en espacio público; Joven patinador del sector; Juan Camilo Valderrama (Gestor del club).
  • Documentales: Reportes de control territorial del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC) y Medellín Cómo Vamos.
  • Archivos de prensa INDER: La Alcaldía de Medellín intervino escenarios de skate para fortalecer la práctica deportiva urbana (INDER, sitio web oficial).
  • Reglamentación técnica: Liga Antioqueña de Patinaje (lipatinantioquia.com.co).
  • Crónica precedente: Volar entre el humo y el concreto: La ley de la calle en las pistas de Medellín.